Caracola nació de algo que siempre compartimos: las ganas de crear.
Somos mamá e hija y desde siempre disfrutamos hacer cosas juntas. Nos encanta imaginar, aprender, probar y transformar una idea en algo concreto.
Durante mucho tiempo soñamos con tener un proyecto propio, hasta que un día decidimos hacerlo realidad.
Mi mamá me dijo:
“Agus, voy a crear para vender. ¿Querés ser mi socia?”
Y así empezó Caracola.
Desde el primer día elegimos hacer las cosas de una manera muy nuestra.
Trabajamos juntas en cada etapa: pensamos los modelos, elegimos los materiales, confeccionamos, probamos, corregimos y volvemos a probar.
Somos muy detallistas y queremos que cada prenda que hacemos salga más que perfecta.
Cuidamos la calidad, el calce y cada pequeño detalle porque sabemos que son esas cosas las que hacen la diferencia.
Y aunque queremos que Caracola crezca, hay algo que no queremos perder nunca:
lo mucho que disfrutamos hacerla.
Para nosotras, Caracola es mucho más que un proyecto.
Es algo que construimos juntas, que nos divierte y al que le ponemos muchísimo amor.
Y ahora queremos compartirlo con vos.
Bienvenida a Caracola.